QUIENES SOMOS

La verdadera vida, la vida real en la perfección y la abundancia, se encuentra sólo en la Iglesia de Cristo. Las personas que no están formalmente en la Iglesia viven ciertamente sólo en la medida en que siguen la ley de Dios “escrita en sus corazones” por el Espíritu de Dios en la creación (Romanos 1:12- 16), que es la misma ley revelada y dada en Cristo y la Iglesia. Y aquellas personas que son miembros formales de la Iglesia están viviendo real y verdaderamente en la medida en que viven la vida de la Iglesia. La triste realidad es que una persona puede ser formalmente miembro de la Iglesia y vivir conforme a la ley de la carne, del pecado y de la muerte, y no de Cristo. La vida espiritual, por lo tanto, consiste en vivir realmente la vida de la Iglesia.

 
 
 

Vida ortodoxa

«Permanezcan en mí, y yo permaneceré en ustedes. Así como ninguna rama puede dar fruto por sí misma, sino que tiene que permanecer en la vid, así tampoco ustedes pueden dar fruto si no permanecen en mí».(Juan 15:4)

Nuestra ofrenda

La Parábola del Sembrador habla de la difusión de la palabra de Dios a toda la gente. La tierra fértil en la que cae la semilla es receptiva del mensaje del Señor y se multiplica el ciento por uno.

Nuestra fé

La fe de la Iglesia Ortodoxa se sintetiza en el Credo niceno-constantinopolitano. Allí se expresa la fe en un único Dios Trinitario. Creemos que existe un único Dios Padre Omnipotente creador del cielo, de la tierra y de todo, sea visible o invisible.